La realidad es tan contundente que te deja callado de una bofetada, cuando de manera ingenua intentas, mínimamente, entenderla.
-¿Vamos a ver una exposición por aquí cerca?
-Bueno vamos. ¿Y sobre qué es?
-Sobre arte.
-¿Y eso de qué me sirve?, ¿qué me va a dar?
-Te dará cultura.
-¡Eso no me va a dar de comer! Para mi que soy pobre, ¿de qué me sirve la cultura?… ¡No quiero ir!
La cultura no es un artículo de primera necesidad
Sin razón y sin respuesta.
Muchas veces pensamos o creemos inconcientemente que hay cosas que jamás nos pueden pasar, ni a nosotros ni a las personas que conocemos. O tal vez si lo sabemos todo el tiempo, pero nuestra conciencia no lo quiere admitir.
Y cuando sucede algo inesperado, terrible e irreversible es cuando nos damos cuenta que la vida es tan breve y por un momento todo pierde sentido. No podemos tener una respuesta exacta de por qué suceden los hechos menos pensados y en el momento menos esperado, pero si podemos intentar aceptar la realidad que es al fin y al cabo la que rige nuestras vidas.
Sin título.
Este es el inicio de una serie de escritos inclasificables, no muy frecuentes y de gran utilidad para la salud mental de quien los escribe. Con ellos, no pretendo ni agradar ni molestar a nadie, simplemente son lo que son: divagaciones.
Si por casualidad, los lees: gracias por tu atención!.