Muchas veces pensamos o creemos inconcientemente que hay cosas que jamás nos pueden pasar, ni a nosotros ni a las personas que conocemos. O tal vez si lo sabemos todo el tiempo, pero nuestra conciencia no lo quiere admitir.
Y cuando sucede algo inesperado, terrible e irreversible es cuando nos damos cuenta que la vida es tan breve y por un momento todo pierde sentido. No podemos tener una respuesta exacta de por qué suceden los hechos menos pensados y en el momento menos esperado, pero si podemos intentar aceptar la realidad que es al fin y al cabo la que rige nuestras vidas.