La realidad es tan contundente que te deja callado de una bofetada, cuando de manera ingenua intentas, mínimamente, entenderla.
-¿Vamos a ver una exposición por aquí cerca?
-Bueno vamos. ¿Y sobre qué es?
-Sobre arte.
-¿Y eso de qué me sirve?, ¿qué me va a dar?
-Te dará cultura.
-¡Eso no me va a dar de comer! Para mi que soy pobre, ¿de qué me sirve la cultura?… ¡No quiero ir!